Estrategia y competitividad
La Visión de País del Frente Ciudadano por México.
25 marzo Por: Marcos Gutiérrez Barrón
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Ricardo Anaya candidato a la presidencia del frente, aprovecho el foro de la Comisión Bancaria para mostrar un bosquejo del futuro que ve para México, al respecto expreso “no se puede pensar en el futuro con las variables del presente”. Es necesario, dijo transitar a una economía del conocimiento, donde la base sea la “mentefactura” y no la manufactura, y las personas formen una economía del conocimiento donde lo fundamental sean las ideas de las personas”.

 

Critico la propuesta energética de AMLO, de construir más refinerías en el país no es pensar a futuro, es necesario, dijo, apostar por el desarrollo de las energías limpias y renovables, porque el consumo de gasolinas caerá en 2024 cuando los automóviles eléctricos cuesten lo mismo que los de combustión interna.

 

En referencia a otros temas, se manifestó a favor del estado de derecho, de una mayor inversión en educación, de impulsar la competitividad nacional, y desarrollo tecnológico, sobre éste último punto, ante, la pregunta que hacer con el desarrollo tecnológico, fue criticado por su respuesta de que había que adaptarse a los cambios lo más pronto posible, se dijo, que no es suficiente con adaptarse, sino de proponer cambios para lograr un crecimiento sostenido de la economía nacional. 

 

Pero al igual que los demás candidatos no menciono nada en concreto, ni una estrategia, de cómo llevar acabo cada una de éstas ideas, una de sus propuesta que ha generado más polémica es la de Renta Básica Universal  que consiste en un ingreso fijo mensual a cada persona por el hecho de ser ciudadanos que defendió  mencionando que “es posible y responsable” en el contexto mexicano

 

“Con el Ingreso Básico Universal, México logrará reducir la pobreza, la desigualdad, estimular el mercado interno, enfrentar los problemas de desempleo e impulsar el espíritu emprendedor”, afirmó; Así mismo mencionó que existe dinero para llevar adelante su propuesta; Respecto a sus detractores sobre que no alcanzaría el dinero público, dijo que se pierde dinero por el mal uso que se hace de él y por la corrupción.

 

Lo dijo de ésta manera; “También hay que reordenar el gasto social. Actualmente existen más de 6,500 programas sociales. Muchos no cuentan con reglas de operación, padrón de beneficiarios, muchos están duplicados y en muchos hay enorme corrupción. También hay que hacer un programa serio de austeridad y ahorro, eliminando todos los gastos innecesarios y los privilegios de los funcionarios público”

 

Puso como ejemplo los casos de Finlandia, Holanda o Canadá, así como la India, todos países donde ya se ha ensayado la teoría de la renta básica universal. “Esto no es un sueño guajiro, es absolutamente realizable” subrayó.

 

La propuesta ha generado argumentos a favor y otros en contra.

 

Argumentos a favor:

 

El Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL) estima que el costo fiscal de transitar hacia una renta básica universal es de menos de 0.60% del PIB nacional si se considera un crecimiento promedio de la economía mexicana de entre 2 y 4%, con un horizonte de 65 años. 

 

El costo fiscal de la renta básica universal supone una reforma fiscal y un SAT efectivo, al mismo tiempo una renta básica puede hacer factible una reforma fundamentada en una ampliación de la base fiscal sin afectar a los estratos más pobres.

 

El gasto que destina actualmente el gobierno federal a la asistencia social en todo el país es de más de 1 billón de pesos anuales, lo que representa 6.5% del PIB nominal, que a finales del 2016 fue de 20.73 billones de pesos. La suma de la renta básica universal para los más pobres y su costo fiscal apenas supera 1% del Producto Interno Bruto nacional, lo que parece una buena opción para unificar los subsidios del gobierno mexicano y reducir de manera eficiente la pobreza.

 

Los argumento en contra:

 

Una renta básica de 2,000 pesos mensuales para cada familia mexicana, representaría 66,000 mdp al mes o casi 800,000 mdp al año, esto suponiendo una gran honestidad de los mexicanos, porque al "separarse" las familias recibirían 2 ó 3 veces más. 800,000 mdp anuales es el 15% del presupuesto, cuatro veces lo que se recaudaría si se pone IVA a medicinas y alimentos, lo que hace inviable y la propuesta. 

 

También se ha señalado que si en México se intentara algo parecido sería necesario hacer una serie de reformas profundas en la política financiera y también en las costumbres. Aumentar el costo del trabajo, eliminar el salario mínimo y pasar a una base de productividad .

 

Juan Pablo Castañón del Consejo Coordinador Empresarial también criticó la propuesta de ingreso básico universal que garantizaría un pequeño salario para la mayoría de los mexicanos como una forma de combatir la pobreza extrema.

 

“Cuando escuchamos proyectos de renta básica universal, nos preocupa”, dijo el empresario  “Cuando oímos hablar de subsidios exagerados, generales, sin enfoque de competitividad, nos preocupa. Cuando oímos hablar que el gobierno quiere regresar a hacer empresa, nos preocupa porque son entornos que ya superamos”

 

Al respecto agregamos que el déficit fiscal y el endeudamiento del país se ha incrementado de manera importante dejando poco margen para programas sustentados en subsidios que lleven al país por una senda de inestabilidad. 

 

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